Allí estaba ella, con su vestido negro
con encajes, sus zapatos altos y medias. Sentada con la mirada hacia el salón. Escuchaba la música y sus pies pugnaban por
moverse, pero sabía que no debía mostrar impaciencia, porque eso ahuyentaba a
los chicos. Repetía las letras de la canción en su mente con las manos cruzadas
ordenadamente sobre las piernas. Tenía que parecer tranquila, su rostro debía
estar alegre.
Finalmente se detuvo la música, todos volvieron a sus asientos.
Ahora era el momento, cuando la música iniciara de nuevo era su oportunidad. No
podía ser que pasara toda la noche sin bailar. Se dispuso a desplegar su mejor
sonrisa, parecer una chica encantadora. Sonaba de nuevo la música, vio a todos
los chicos levantarse de sus asientos en busca de pareja. Ahora, este era el
momento, no importaba cual fuera, lo que deseaba en lo mas profundo de su ser
era que alguno la sacara a bailar. Se acercaba un chico, la miraba fijamente,
finalmente, ¡al fin! alguno se decidía a fijarse en ella, estaba segura, este
era, la invitaría definitivamente a bailar. El chico se detuvo frente a ella, y ella ,sin
poder esperar se levantó de su asiento, le escuchó decir: “Has visto donde se
encuentra Martha? La estoy buscando para invitarla a bailar”. Se desplomó
pesadamente sobre su asiento, suspiró profundamente y respondió con un hilo de
voz apenas perceptible: “No, no la he visto”.
lunes, 28 de enero de 2013
jueves, 17 de enero de 2013
El feliz olvido
Se levantó en la mañana, sintiéndose extraña,
sabía que debía recordar algo, pero no lo recordaba. Salió a su caminata
habitual de las mañanas, luego hizo ejercicios, y fue a su trabajo, y al
llegar, seguía con la sensación de que debía ser un día especial, ¿Alguien cumpliría
años y lo había olvidado? ¿Debía comprar algo o hacer algo y no lo recordaba? Pero
continúo su rutina, y fue un buen día: productivo y muy alegre. A la hora del
almuerzo, estuvo con sus compañeros de trabajo, y se rió como nunca y olvidó la
sensación extraña que tenía. Terminó su tarde de trabajo y regresó a casa, pasó
un rato especial con sus hijos y prepararon cena y discutieron sobre quien
lavaba los trastos. Finalmente y para hacer aquel día más especial, llegó su
mejor amiga y se rieron y conversaron hasta por los codos y la pasaron súper.
Hasta que llegó la hora de dormir. Mientras repasaba el día y pensaba que había
sido un día tan especial, recordó lo que había olvidado todo el día: “era su
aniversario de boda” que ya no debía celebrar, entonces supo que al fin… todo
había terminado y una vez más fue feliz.
lunes, 3 de septiembre de 2012
domingo, 22 de julio de 2012
lunes, 16 de julio de 2012
lunes, 9 de julio de 2012
miércoles, 4 de julio de 2012
La Venganza
Primero llegó el Amor, tocó la puerta de su casa un día, ella no lo quería dejar
pasar, tenía otros planes, otros deseos. Pero el Amor la sedujo, con palabras dulces, con amistad y cariño y lo dejó
entrar. Se instaló en su casa por un largo tiempo y trajo además a la Alegría y a la Ilusión.
De repente, sin darse cuenta, partió la Ilusión, luego se fue yendo la Alegría, entraba y salía y de repente ya
no llegó más, hasta que un día toco la puerta la Rutina. Ella le dijo que no la dejaría entrar y luchó contra ella,
pero mientras vigilaba la puerta adelante, la Rutina entró por detrás, y fue matando poco a poco el Amor. Ella intentaba mantenerlo vivo,
pero entonces llegó la Mentira junto
con la Traición, se unieron a la Rutina y mataron el Amor. Ella con rabia, echo de la casa a la Rutina, la Mentira y la Traición.
Mientras lloraba dejó descuidada la
puerta y la Pena entró, se sentó en
la sala y allí se instaló y por más que intentó sacarla, se negó a irse. Después
de un tiempo, cansada de ella, decidió comenzar a ignorarla, sabe que está allí
en la sala, pero no le hace caso, le pasa por el lado y la ignora.
Salió a pasear para intentar olvidar la Pena. En el camino, se encontró de nuevo
con la Alegría y la Ilusión y las invitó a su casa. Ahora
hacen tanta algarabía que la Pena
pasa desapercibida, sigue allí en la sala, pero ella la ignora y trata de solo
prestarle atención a la Alegría y a
la Ilusión.
Hoy tocó la puerta la Venganza, ella la miró con picardía y
aceptó el trato que le proponía, le dio permiso y la Venganza se burló de la Rutina,
la Mentira y la Traición.
Así que hoy es un gran día en su casa hay
una gran fiesta, ella, la Venganza, la Alegría y
la Ilusión celebran con brindis y
música. La Pena sigue allí cada vez
más pequeña, cada vez más ignorada, sabe que logrará pronto acabar con
ella y sacarla.
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